martes, 29 de noviembre de 2011

Unión Europea: teoría y práctica ante el conflicto Israel-Palestina



Julio Núñez Márquez | 29/11/2011
En este mundo bipolar en el que las desigualdades Norte/Sur son cada vez mayores, parece que las grandes potencias y organizaciones internacionales como la UE se yerguen como hermanos mayores encargados de proteger al más débil en el patio del colegio. Al menos en la teoría… Pero si vemos las acciones que se llevan a la práctica y, sobre todo, el resultado de las mismas puede que esta percepción cambie.
La información que ofrece la UE sobre intervención en conflictos internacionales es fácilmente accesible. En su página web encontramos toda la teoría al respecto. Las intervenciones de esta organización se realizan mediante el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad, “que realiza un papel de coordinación entre los países de la UE para dar forma y poner en práctica la política exterior”[1]. Este órgano cuenta con la asistencia de personal político y militar. También hay que destacar que la UE no tiene un ejército permanente, sino que recurre a agrupaciones de fuerzas procedentes de los países miembros para operaciones concretas. Según la página web de la UE, dichas fuerzas “llevan a cabo misiones de mantenimiento de la paz, gestión de crisis y ayuda humanitaria”. Así mismo, es destacable la existencia de dos grupos de combate permanentes de unos 1.500 efectivos, con el fin de entrar en acción lo antes posible
Para ver cómo pone en práctica la UE los principios teóricos que marca en su programa, analizaremos brevemente el caso de la intervención de ésta en el conflicto entre Israel y Palestina.
¿Cuál es la posición de la UE en este conflicto? En su comparecencia ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo en abril de 2006, el entonces Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, dejó clara la posición de esta organización con respecto este caso. Según Solana, la UE es partidaria de una solución negociada del conflicto que instaure las fronteras pactadas en 1967 por los dos países[2] (sólo resultarían aceptables aquellos cambios que hayan sido pactados por ambas partes). Así mismo, la UE ha realizado algunos toques de atención a ambas partes, afirmando que “Israel lleva a cabo acciones particularmente lesivas para los palestinos”[3] en Jerusalén Este y en el Valle del Jordán; y rechazando frontalmente el plan del Gobierno palestino de Mahmud Abbas e Ismail Haniya argumentando que “no da ninguna indicación clara de que el gobierno (…) esté dispuesto a renunciar a la violencia (…), reconocer el Estado de Israel y respetar los acuerdos firmados entre los palestinos e Israel”[4].
Pero lejos de las palabras de buena fe, ¿qué ha hecho la UE para intentar implantar la paz en la región? Según el propio Solana, la UE ha destinado dos misiones de seguridad en los Territorios Ocupados (Palestina): una de apoyo a la policía palestina y otra de apoyo al control fronterizo de Rafah. Esta ayuda ha permitido, de acuerdo con las palabras de Solana, el paso de casi 200mil personas entre Egipto y Gaza. También es destacable la hoja de ruta elaborada en 2003 por el denominado Cuarteto (EEUU, UE, Rusia y ONU) para lograr la paz. Esta hoja, que se ha convertido en el santo y seña de los miembros de dicho Cuarteto con respecto al conflicto, establecía los pasos a seguir por ambos países para lograr la paz y les daba plazo hasta el año 2005 para conseguir dicho objetivo.
Sin embargo, a día de hoy parece claro que aún queda un largo camino que recorrer para lograr el fin de las hostilidades. Queda claro que la UE muestra interés en la resolución de la conflagración, pero también es evidente que, o bien carece del liderazgo suficiente para llamar la atención a la Comunidad Internacional hacia la solución del conflicto, o bien no ha sabido imponer su posición ante países influyentes pro-israelitas como EEUU.


[2] Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU (noviembre de 1967). Ordena la retirada israelí de los territorios recién ocupados de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este en la Guerra de los Seis Días, y proclama el derecho a la soberanía, a fronteras seguras y a vivir en paz de los Estados ya constituidos.
[3] Comparecencia de Javier Solana ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo en abril de 2006. Disponible en: http://www.consilium.europa.eu/ueDocs/cms_Data/docs/pressdata/ES/discours/89163.pdf
[4] Ibídem.

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